La verificación en sí fue muy sencilla: subir el certificado, hacer una breve cola y listo. En ningún momento hubo que lidiar con molestas solicitudes de información ni presentar documentos adicionales. Como alguien que ya llevaba semanas esperando pacientemente a que se realizaran los pagos, puedo valorar de primera mano la eficiencia de este proceso.
En lo que respecta a estos métodos de pago, la oferta sigue siendo amplia, sin que falte prácticamente nada.